París es el destino turístico europeo por excelencia, y puede que incluso mundial. La época de los pintores, artistas y demás personajes ilustrados hizo las delicias de la literatura, el cine y la música de la época de “La vie boheme”. Si bien es cierto que hemos quedado muy lejos de entonces, París parece conservar ese encanto que lo hace único y especial, de cuyo hecho han tenido mucha culpa Hollywood y las oficinas turísticas.
A pesar de ello, es evidente: París es glamouroso y rara vez decepciona. No obstante, la cantidad de gente que alberga las calles y los monumentos típicos puede dejar demasiado indiferente al turista en ciertos puntos típicos que, en ocasiones, pueden hacer perder tiempo y claramente se podrían evitar. Para que no te atormentes con la cantidad de sitios por ver y cosas por hacer en La Ciudad de La Luz, aquí te dejamos las cosas y lugares que NO merecen la pena de París:
-
Subir al tercer piso de la Torre Eiffel
Si lo que quieres es ahorrarte colas innecesarias, tiempo de espera y gente a borbotones, cuando visites la famosísima Torre Eiffel, acomódate con subir hasta el segundo piso. Los motivos para hacerlo son varios: el tercer piso es muy alto y pequeño, cuando hay demasiada cola, no puedes disfrutar de las vistas y la sensación de agobio es inevitable. Además, te costará el doble de dinero. Sin embargo, el segundo piso es mucho más accesible. Mientras al tercero tienes que subir obligatoriamente en ascensor, y pagar por él, el segundo tiene acceso por escalera. Es más costosa la subida pero mucho más disfrutable. Se ve todo París a medida que asciendes, y es más económico. Asimismo, la cantidad de turistas que optan por esta opción se limita a la gente joven, por lo que el agobio también se reducirá.
-
Saint Chapelle
Como casi todo lo que te contaré en este artículo, esto es muy subjetivo. La visita a la Saint Chapelle suele impresionar a mediodía respecto a sus vidrieras y al sol que las ilumina. No obstante, quitando esto, no tiene nada más, y suele dejar una generalizada sensación de insuficiencia (especialmente si te toca esperar más de una hora de cola, como suele ser el caso). Es una de las atracciones turísticas más pesadas y, realmente, omitible.
-
Disneyland
¿Tienes pocos días? ¿Estás haciendo un viaje sin niños ni familia? ¿Es tu primera vez en París? Entonces, de verdad, no pierdas tiempo en ir a Disneyland. El parque es una pasada, y es cierto que es una gran experiencia visitarlo a pesar de no ser un niño. Pero teniendo en cuenta lo caro que es, el tiempo que supone ir, la cantidad de turistas que alberga y que no deja de ser un parque temático… ¡ya harás otra visita! Mejor ver París bien y sacrificar el parque Disney, que dejar la ciudad a medias. Además, lo mejor para disfrutar del resort de Disney es ir varios días, ya que el tamaño de los parques (son dos, más un village), no te permitirá disfrutarlos en solo 12 horas. ¡Ni la gente!
-
Puente del Amor
Sí, sabemos que si eres fan de la literatura romántica adolescente esta será una parada obligada, pero te decepcionará saber que el famoso puente de los candados ha sido más de una vez tapiado con maderas, y muchos de sus candados han sido retirados por servicios oficiales de urbanismo, teniendo en cuenta que el peso era demasiado para que el puente lo aguantase. Por lo que ir te quitará tiempo y te encontrarás, probablemente, con que no hay ni la mitad de candados que esperabas.
-
Pompidou
Si tienes que elegir dos de todos los centros y galerías de arte que hay en París, los más atractivos son Louvre y Orsay, Pompidou abarca una serie de colecciones más contemporáneas que no suelen tener tanta espectacularidad en el turista como los primeros. De modo que, si quieres invertir tu tiempo en cosas realmente más impresionantes, olvida Pompidou.
-
Bastille
La Plaza de la Batilla es a París lo que Cibeles a Madrid, si la famosa fuente no estuviera. Es decir: un epicentro de salida de todos los buses nocturnos de la ciudad. Porque esta plaza, además de reunir a gente joven para salir por la noche, no tiene absolutamente nada que ver turístico. Quitando un obelisco que hace honor a la toma de la plaza en la Revolución Francesa, este lugar no dispone de nada más que tener en cuenta. Si no tienes tiempo ni ganas, ¡omítela!
-
Muro del amor
Probablemente ni siquiera hayas oído hablar de él, pero si lo has hecho, no pierdas tiempo en ir a verlo. Se trata de un cacho de pared en una plaza en la que se ha xerografiado en muchos idiomas la palabra “Amor”, traducida a “Love”, “Amour”, etc.
-
Jardin Des Plantes
El Jardín Botánico de París es una de las atracciones turísticas más innecesarias del tour parisino. No verás nada que te llame la atención, el zoo será de pago extra y muy pensado para niños, y los “laberintos” que tanto prometen en el mapa de entrada están cerrados por restauración, y llevan así años.
-
Subir a la cúpula de Sacré-Coeur
La basílica más famosa de Francia goza de unas vistas envidiables al atardecer, así como de un barrio precioso de pintores, artistas, y, sin duda, turistas. Todo lo que puedes hacer en Montmartre tendrá relación con este llamativo lugar de lo más parisino, pero obvia subir a la cúpula de la basílica. Las vistas ni siquiera contemplan la Torre Eiffel.
-
Recorrerte todo el Louvre
A no ser que seas un hemérito cerebrito, un cultureta, o que vayas a trabajar sobre el Louvre; recorrerte el museo entero es una locura. Hay cientos de pasillos, alas y zonas; recoge culturas de todos lados, y para verlo bien gastarás más de 5 horas. ¿Te he convencido?
-
Hacer el pasaje de El Código Da Vinci
Si eres amante o fan de este libro/película, quizá lo disfrutes; pero lo cierto es que los más conocedores de la historia se suelen defraudar con el pasaje especial que se hace para turistas de El Paris de Dan Brown, ya que acaba dando la impresión de que el propio autor no conocía las calles que estaba pisando dado que no son para nada iguales a cómo las describe en su libro.
Estas son nuestras recomendaciones. Aún con ellas, tienes muuuucho París por descubrir. Apuntate a nuestro tour del arte gótico y disfruta de esta increíble ciudad.
Laissez-vous séduire par Paris!

