Ámsterdam es considerada la ciudad más liberal del mundo, superando a cualquier otra. Pero esta categoría no es casual en absoluto, hay una serie de hechos que corroboran que la capital de Holanda tenga todo el derecho a considerarse dentro del top de libertades. Entre ellas, las siguientes:
El barrio rojo
El barrio rojo de Amsterdam es uno de los reclamos turísticos más conocidos de la ciudad, cientos de escaparates en los que las prostitutas muestran sus encantos para atraer a los miles de clientes y turistas que pasean por la ciudad. La prostitución en Holanda es legal y las mujeres que trabajan en ello deben pagar sus impuestos, pagar la seguridad social privada, los tributos a la ciudad, etc.
En el barrio rojo sólo se pueden encontrar mujeres y travestis. Hace unos años como experimento sociológico, una antigua prostituta que regentaba un local, intentó introducir Gigolós para mujeres en los escaparates. La iniciativa parece que no causó el efecto esperado ya que las mujeres no parecían mostrar interés en lo servicios que ofrecían estos hombres, y además originó críticas por parte de muchos sectores de la población.
Esto supuso que el barrio se llenara de periodistas y, por lo tanto, si existía alguna posibilidad de que este nuevo negocio funcionara, ésta quedó mitigada por la vergüenza de las posibles clientes a salir delante de las cámaras.
LGBTolerancia
“Vive y deja vivir” es uno de los lemas favoritos de la ciudad.
Ámsterdam puede considerarse el lugar de nacimiento de los derechos LGBT (lesbian, gay, bisexual, and transgender). La homosexualidad dejó de considerarse un crimen en 1811, con el primer bar gay en 1927. Una de las primeras organizaciones por los derechos gays, COC, se fundó en Ámsterdam en 1946.
Como homenaje a los muchos gays y lesbianas que perdieron la vida durante la II Guerra Mundial, la ciudad inauguró el primer monumento a los homosexuales del mundo en el año 1987. Después, Ámsterdam se convirtió en la primera ciudad fuera de Norteamérica en organizar los Juegos Gays en 1998. Y con Holanda siendo el primer país del mundo en legalizar los matrimonios del mismo sexo en 2001, el alcalde de la ciudad ofició el primer matrimonio gay legal en su capital.
Hoy, Ámsterdam sigue reinando como uno de los destinos favoritos para gays y lesbianas. A finales de julio / principios de agosto de cada año se celebra el Día del Orgullo Gay.
Ecología
La mayoría de la población de Ámsterdam se desplaza por la ciudad en bici. Dar un paseo por el centro se convierte en un auténtico peligro para el peatón y si no estás atento al cruzar una calle puedes ser arrollado por un ciclista pero ten los ojos atentos, que los tranvías también son imparables en esta ciudad.
Pedalear hacia cualquier lado, además de ser una movilidad amigable con la madre tierra, los mantiene relajados, contentos y en forma. Aunque hay algunos que no están convencidos de lo bueno que es este medio de transporte, o de que no puede ser implementado en las grandes ciudades. Ámsterdam está sin duda muy habituada a este transporte.
Marihuana
Existen una serie de mitos que rodean a la legalidad de la marihuana en Ámsterdam:
Generalmente se cree que esta droga es legal, pero la realidad es que simplemente está despenalizada. Esto quiere decir que si te ven con menos de 5 gramos en la calle te pueden pedir que la entregues y no pasará a mayores. Si llevas más de 5 gramos contigo sí pueden ponerte una multa o incluso meterte a la cárcel, así que cuidado.
Existen aproximadamente 221 Coffee shops en la ciudad más liberal del mundo donde puedes fumar marihuana. En ellos, su consumo está permitido pero no se vende alcohol ni droga dura. Tampoco está permitido fumar tabaco. Eso sí, en el resto de Holanda se puede comprar marihuana, pero esta opción la tienen solamente los residentes. Los turistas únicamente pueden comprar weed en Amsterdam.
Muy importante no mezclar unas libertades con otras, ya que es ilegal conducir en bici bajo los efectos de la marihuana.

Tratado de Ámsterdam
Las libertades de esta ciudad tienen historia a nivel europeo. El 2 de octubre de 1997 se firmó el tratado de Ámsterdam. El Tratado afirma que la Unión Europea se basa en los principios de libertad, democracia, respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales y del Estado de Derecho. Estos principios son comunes a todos los estados miembros.
Se establece el principio de no discriminación y de igualdad de oportunidades como una de las directrices básicas de la política de la UE. El Consejo se compromete a adoptar todo tipo de medidas contra la discriminación por motivos de sexo, de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual. También se refuerza el fomento de la igualdad entre hombres y mujeres.

Por todo esto, parece justo designar a Ámsterdam como la ciudad más liberal de todo el mundo. Gracias a sus políticas y leyes, la gente vive y deja vivir, respeta, es feliz y tranquila y colabora creando una sociedad muy tolerante.
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