Un periplo por otro país puede llegar a convertirse en la experiencia más excitante de nuestra vida y no deberíamos dejar al libre albedrío nada que pudiera arruinarnos la ocasión. Debemos tener en cuenta que problemas como la ‘diarrea del turista’ o ciertas enfermedades pueden dar al traste con nuestra aventura, así que aquí te dejamos unos consejos sobre cómo y qué comer cuando viajamos.

Fotografía de Tavallai.
Antes del viaje
‘Más vale prevenir que curar’ y con este clásico del refranero popular español queda todo dicho. Antes de comenzar el viaje debes informarte sobre las particularidades del lugar de destino. Tu agencia de viajes te será de mucha ayuda en este aspecto, pero también puedes consultar la página del Ministerios de Asuntos Exteriores. En ella encontrarás todo lo que necesitas saber acerca de vacunaciones, enfermedades propias del país y consejos para el viajero.
El minibotiquín
Y ya que somos tan precavidos, ¿qué tal un minibotiquín para pequeñas urgencias? A las típicas tiritas, no estaría de más añadir un antidiarreico, algún sobrecito para preparar suero isotónico y remineralizante, ibuprofeno, paracetamol y desinfectante. No es cuestión de llevar el maletín del Dr. House, pero si nos organizamos bien, podremos salvar cualquier contingencia con un botiquín que ocupará muy poco espacio en nuestro equipaje.

Fotografía de Diodoro.
¡Sed sí, virus no!
Seguimos con más tips sobre qué comer cuando viajamos: El agua es uno de los elementos más traicioneros en los viajes fuera, sobre todo si te diriges a países tropicales o con bajos recursos. Muchos de ellos no poseen filtrado de la red pública de abastecimiento de agua y ésta tampoco se somete a procesos de cloración. El resultado es obvio, para nuestros aparatos digestivos es toda una bomba de relojería y es la primera causa de contaminación para los viajeros. Así que hemos de tener en cuenta algunas cosillas en torno al consumo de agua:
- Ante la duda, siempre agua embotellada y asegúrate de que la botella te llega precintada.
- No aceptes hielo en las bebidas, a no ser que estés completamente seguro de que está fabricado con agua potable o mineral.
- Si vas a salir a lugares apartados (desierto, acampadas, montaña…), lleva algún sistema potabilizador de agua. Las pastillas son muy eficaces. Si no dispones de ellas o se te acaban, procura hervir el agua antes de consumirla y, si puedes, añade un par de gotitas de lejía (sin detergente ni aromatizante).
- Para cepillarte los dientes y para lavar las frutas y verduras también deberás emplear agua embotellada.
Frutas y Verduras
Si no estás completamente seguro de que han lavado las frutas y verduras con agua potable, abstente. Una ensalada contaminada puede dejarte hecho unos zorros. Lava las piezas con agua mineral o come la fruta pelada. Desecha los frutos y las hortalizas que veas que tienen la piel dañada. No ingieras frutas de puestos callejeros, en los que veas que el género está expuesto al aire, a temperatura ambiente y ya cortado.
Qué comer cuando viajamos:
¡Esto es la leche!
Efectivamente, la leche también tiene su aquel. Ni se te ocurra ingerirla cruda. Cuando la leche no ha sido sometida al proceso de pasteurizado, podría provocarte numerosas enfermedades. Lo mejor es que la hiervas antes de tomarla y santas pascuas, tampoco es para tanto.

Fotografía de Paul Galow.
Comida local
Otro de los tips sobre qué comer cuando viajamos. Pues claro que nos encanta probar la comida local. Una de las formas más deliciosas de conocer a un pueblo es a través de su cultura gastronómica, pero no por ello nos vamos a convertir en unos kamikazes. Para ciertos productos a los que tu estómago no esté habituado, el consejo es que te lo pienses dos veces. Ahora bien, si no te puedes resistir, procura, por lo menos, informarte sobre el lugar más idóneo para comerlo con las mayores garantías. También es bueno que preguntes a los lugareños por los efectos secundarios de algunos alimentos y especias, para no llevarte sorpresas indeseadas.
Conoce las comidas típicas de Europa
Dónde comer
Tu guía de viaje te llevará a lugares seguros, pero si vas por tu cuenta, una buena forma de tantear el terreno es otear los locales. Opta por aquellos en los que veas comiendo a mucha gente del propio país. Esa es una garantía de que los alimentos tienen salida y, por lo tanto, la comida es más fresca. También suelen ser sitios con precios más asequibles, que nada tienen que ver con lo que se suele cobrar en los lugares frecuentados por turistas. Por contra, los lugares más turísticos suelen, por lo general, disponer de mejores condiciones para el cuidado de la alimentación, sobre todo porque desean cuidar su fama, que para eso el turismo es su forma de ganarse las habichuelas.

Fotografía de Abdul Rahman.
Puestos callejeros
Resulta muy difícil abstenerse de probar alguna de esas delicias locales que venden en los puestos callejeros, pero ojito con cómo, dónde y qué comer en estos lugares. Observa muy bien el puesto ambulante y a la persona que manipula los alimentos. Fíjate en las condiciones higiénicas y usa el sentido común. Come alimentos bien cocinados y que aún estén calientes. Rechaza los que, aun estando hechos, llevan mucho tiempo expuestos a temperatura ambiente y aquellos que veas rodeados de moscas u otros insectos.
Alimentos crudos
En algunas culturas el marisco y el pescado crudos forman parte indisoluble de su gastronomía. En estos casos debes asegurarte de que los comes en un lugar adecuado y aquí sí que no debes escatimar, porque si el marisco no está bien hecho o el pescado está contaminado con algún tipo de parásito… el baño será nuestro lugar más transitado. Además, las intoxicaciones alimentarias debidas a estos productos pueden ser muy dañinas y peligrosas.

Fotografía de Caspar Diederik.
Comida en lugares remotos
Si vas a pasar unos días alejado de la civilización y el mundanal ruido, en lugares más apartados, es conveniente que lleves porciones de comida para casos de emergencia: barritas energéticas, comida al vacío, galletitas, pequeñas latas… todo lo que pueda alimentarte, en caso necesario, si no encuentras productos con garantías para tu salud.
Manitas limpitas
Último tip sobre qué comer cuando viajamos. Ni que decir tiene que no podemos ser unos obsesos con la higiene de los demás y luego ponernos a comer con las manos sacadas de cualquier parte. Es muy importante que antes de comer o de cocinar, te laves muy bien las manos. También te resultará de gran ayuda llevar algún bactericida líquido para manos o toallitas desinfectantes.
¡Viaje con Unitrips a poner a prueba todos de estos trucos!
