Hablar de Marruecos es hacer apelación al calor, la luz del sol, las brisas africanas, la Sabana, el desierto… pero en esta concepción debemos incluir algo que se sale de los límites de lo que el turista medio conoce de este país. Y es que, tomando el coche y alejándonos aproximadamente una hora de su capital, Rabat, Marruecos nos ofrece un paraje de naturaleza y flora que contrastará todas las expectativas que traías de casa.
Este país rojo es también un lugar de contrastes. Y ello lo podrás descubrir si tomas la rivera del río Ourika y te desplazas por el fantástico Valle de Ourika.

Ir en coche es un aliciente. En el camino encontrarás innumerables tiendas de artesanía en madera, alfombras, aceite de argán etc.. Una vez allí, podrás disfrutar de preciosas atracciones turísticas en plena naturaleza. Entre ellas, las siguientes:
Pueblo de Setti-Fatma

Esta pintoresca aldea es el punto final de un viaje en coche y el centro neurálgico del turismo del valle de Ourika. Es el único pueblo del valle, y apreciarlo en mitad de la nada te envolverá en un clima tan alejado de la civilización que no creerás tenerla a tan pocos kilómetros. De aquí, podrás acceder a las cascadas:
Cascadas de Ourika
Son siete las célebres cataratas, o cascadas, del Valle. La primera es la más famosa y accesible, un lugar típico donde hacerse fotos. Decimos que es la más accesible porque, realmente, para muchos es la única. Puede que te interese saber antes de embarcarte en esta aventura, que el Valle de Ourika no es un terreno fácil de recorrer. Para acceder a las otras seis cascadas es necesaria una buena forma física, un acuerdo previo de visitarlas con guía y llevar, por obligación, unas botas de montaña o adaptadas a tal expedición.
La dificultad del ascenso está en las montañas a muchos metros de altitud.las pendientes a veces son tan pronunciadas que los hombres de la zona han colocado unas escaleras para que los visitantes pudiesen seguir ascendiendo.
Otra de las cosas que podrás hacer, si te apetece, es comer algún plato típico de la zona con vistas al río y a las laderas de Alto Atlas. Lo podrás hacer en uno de los numerosos restaurantes-merenderos con sofás y mesas que se disponen a la orilla del río. Tampoco te faltará la oportunidad de visitar un local que te enseñe la casa “típica” de los Bereber, habitantes autóctonos de Alto Atlas. Todo acompañado por autóctono té con menta y pan casero. ¡Delicioso!
Luego no olvides el descenso. Parece la parte más fácil, pero hay momentos en los que el terreno tiende a ser resbaladizo y hay que andar con mucho cuidado. Una vez que regresas al punto de partida, la sensación es muy chocante. Te parece mentira haber subido hasta allí arriba y la realidad será que lo habrás hecho.
Ouzoud
Mención especial cabe hacerles a las Cataratas de Ouzoud. Estas se sitúan en el Atlas medio. Con sus 110 metros de caída son sin duda las más espectaculares del norte de África. Mantienen un caudal constante todo el año por lo que puedes visitarlas incluso en verano.
Ouzoud es una palabra bereber que significa ‘oliva’ y que hace referencia a los cercanos olivos que hay en el camino por el que se accede a la parte inferior de las cascadas.

Algunos consejos que deberás tener en cuenta son:
-Al llegar en coche deberás pagar por aparcar en el pueblo. Te aconsejamos que no respondas a la primera persona que te ofrezca aparcamiento, darás un paseo extra e innecesario. Llega hasta el final de la carretera y una vez que tengas claro donde quieres aparcar, negocia el precio.
-Tras estacionar el coche, deberás bajar por un camino con tramos de escalera. En la bajada hay una buena cantidad de restaurantes. Es muy buena idea planear el día para comer en una terraza con vistas a las Cascadas de Ouzoud. Si llevas esta idea no te quedes en los primeros de arriba. Son más caros y no tienen vistas. Baja por el camino hasta los que tienen terrazas con vistas y negocia un precio. Todos tienen un menú cerrado bastante económico. No obstante, no comas abajo del todo. Esta zona de abajo está bastante sucia y descuidada por lo que únicamente merece la pena para tomar fotografías de las cascadas desde otra posición.
Esto ha sido todo sobre el Valle de Ourika y las cataratas de Ouzoud. Como ves, Marruecos es un constante foco de sorpresas y aventuras que están pensadas para que las vivas de la manera más intrépida posible. Si quieres saber más de Marruecos, puedes hacer click en cualquiera de nuestros artículos sobre viajes a este país. Y si te decides a embarcarte e ir, ¡no lo dudes! ponte en contacto con Unitrips, ya que te ofrecemos todo tipo de rutas adaptadas y flexibles a tus condiciones particulares. Desde dos a nueve días. ¡Aprovecha!
