Salzburgo es esa postal de cuento que siempre recibiste por Navidad. Es una ciudad maravillosa donde cada rincón puede desvelar la magia de Austria en cada una de sus casas, esquinas, bares y, por supuesto, naturaleza. Si visitas Salzburgo, además de conocer una de las localidades europeas que más sorprenden por regla general a los turistas, podrás disfrutar de otras muchas cualidades de su patrimonio, entre las que destacan las siguientes:
-Salzburgo es miembro de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial.

-En la Abadía de San Pedro, fundada por San Ruperto, vivió una novicia cuya vida fue llevada al cine en la película Sonrisas y Lágrimas, una de las joyas cinematrográficas que llevaron a Salzburgo al conocimiento de todo el mundo.
-En la abadía había una fuente de agua salada y los habitantes del lugar comenzaron a referirse a su tierra como La Ciudad de la Sal o lo que es lo mismo: Salzburgo.

-En Salzburgo se encuentra la sede central de Red Bull.
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-Tienes que probar los bombones de Mozart, todos de chocolate pero rellenos de infinidad de sabores y con la cara del popular músico e hijo predilecto de la ciudad.

-Cada verano se celebra el Festival de Salzburgo, el encuentro de música clásica más importante del mundo.

-Tienes que visitar el famoso Hangar 7 de Red Bull, donde se exponen aviones, coches de Fórmula 1, helicópteros y motos, todo ello en fantástica armonía con estupendas obras de arte. Además tienen varios bares temáticos y un restaurante gourmet.
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-Date una vuelta por Getreidegasse, una de las calles principales de Salzburgo, donde atienden la mayoría de las marcas de lujo, pero lo más espectacular de la calle es que conservan la tradición medieval de tener los letreros de las tiendas forjados en hierro.

-En la Agustiner Brau, un antiguo monasterio agustino, que sigue fabricando la cerveza como hace cientos de años, tú mismo coges tu jarra, la lavas en una fuente y la entregas para que te sirvan su riquísima cerveza. ¡Espectacular!

